Soacha

CAR ordena cierre de escombrera en Soacha por derrumbe y graves fallas ambientales

La autoridad ambiental suspendió de manera inmediata las actividades en el predio Piedra Gorda, donde se evidenciaron incumplimientos técnicos y riesgos para el entorno.

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenó la suspensión inmediata de actividades en una escombrera ubicada en el predio Piedra Gorda, en el barrio Cagua, tras un derrumbe de gran magnitud asociado a presuntas fallas en el manejo ambiental y operativo del lugar.

La medida preventiva fue adoptada luego de una inspección técnica que evidenció múltiples irregularidades en la disposición de residuos de construcción y demolición, así como incumplimientos a requerimientos previamente establecidos por la autoridad ambiental. Como consecuencia, también se inició un proceso sancionatorio para determinar posibles infracciones.

De acuerdo con el informe, el deslizamiento —que no dejó personas lesionadas— puso en evidencia un manejo inadecuado de las terrazas, deficiencias en la clasificación de los escombros y ausencia total de sistemas para el control de aguas lluvias. Estos factores, sumados a la falta de compactación adecuada, comprometieron la estabilidad del terreno.

El director de la Regional Soacha de la CAR, César Rico Mayorga, señaló que durante la inspección se constató el ingreso continuo de volquetas descargando materiales sin separación ni clasificación técnica. Además, advirtió que las aguas de escorrentía estaban siendo vertidas sin control hacia predios vecinos, lo que incrementa el riesgo ambiental y estructural.

El concepto técnico también reveló que no existían estructuras eficientes para la conducción de aguas desde los sedimentadores, lo que generaba reboses hacia zonas inestables del terreno. A esto se suma la incertidumbre sobre el manejo de las aguas lluvias en sectores críticos del predio.

“Los materiales dispuestos no permiten una compactación que garantice la estabilidad de las terrazas. Se evidencian taludes de gran altura, ausencia de capas secuenciales y hasta sepultamiento de árboles”, explicó el funcionario.

La CAR también alertó sobre la inexistencia de procesos de revegetalización y la afectación a equipos, materiales y predios colindantes tras el derrumbe. Según la entidad, estas condiciones reflejan una gestión deficiente del riesgo, sin planes adecuados de prevención ni respuesta ante emergencias.

Finalmente, la autoridad ambiental indicó que el propietario del predio habría incumplido las obligaciones establecidas en el acta de medida en flagrancia, lo que agrava su situación dentro del proceso sancionatorio en curso.

Con esta decisión, la CAR busca prevenir nuevos eventos que pongan en riesgo la seguridad de la comunidad y el equilibrio ambiental en la zona.

Con información de Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca